7 de Octubre de 2022

Aprobada la Ley de Memoria Democrática

La Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo, promulgada el 1 de marzo de 1940, se ocupó casi exclusivamente de los masones. En un clima generalizado de desamparo y miedo entre los vencidos, la “justicia de Franco” fue atroz en su imposición y en sus consecuencias: un incontable número de perseguidos sin garantías procesales y seguridad jurídica nula. A todo esto, habríamos de sumar la ruina económica para muchas familias privadas de bienes, ingresos y empleos.

Alegoría de Franco y la Cruzada de Arturo Reque Meruvia

Alegoría de Franco y la Cruzada de Arturo Reque Meruvia

 

Paul Preston, el destacado hispanista británico e historiador que fue noticia en nuestra web en abril de 2021, resalta la brutalidad deliberada y de gran alcance de Franco, y destruye el mito de que fue un dictador blando. He aquí un ejemplo de la obsesión de Franco por la Masonería: hizo que 100 personas fueran asesinadas por pertenecer a una logia masónica de Huesca que sólo contaba con cinco miembros.

En 1939, una red misteriosa de informantes comenzó a procurar directamente a Franco los documentos APIS, información de alto nivel sobre la conspiración masónica internacional contra España. Durante el siguiente cuarto de siglo, el dictador leyó informes de inteligencia, un cuerpo sustancial de revelaciones sobre las persistentes operaciones de los masones en España y sus intentos de infiltrarse en el régimen franquista. El flujo principal llegó a través de tres mujeres: una de ellas tenía acceso a la estrategia masónica en los niveles más altos. Se refirió a ella como A. de S.; su esposo, conocido solo como R., era un miembro de alto rango de la Association Maçonnique Internationale, la federación de Grandes Logias de países diferentes. El enlace de A. de S. con la base de APIS en Madrid era la niñera de sus hijos, conocida como Elisa. Y la madrileña que editaba los informes y los preparaba para el Caudillo era María Dolores de Naveràn, profesora en una escuela de formación de profesores. El Caudillo insinuaba con frecuencia a su séquito que, gracias a esas espías, tenía conocimiento interno de los esquemas masónicos. Pero casi toda la información era falsa, similar al engaño de Taxil de finales del siglo XIX. En lo más profundo de la dictadura existía no solo manía antimasónica sino también contra los rivales políticos. Cualesquiera que sean los orígenes del engaño APIS, los masones, o aquellos sospechosos de serlo, pagarían el precio.

Domínguez Arribas en su « L'ennemi judéo-maçonnique dans la propagande franquiste « (1936–1945), París, 2016, habla sobre los orígenes de la antimasonería franquista, pp. 93–118. Recomendamos las brillantes páginas sobre APIS, de las que se extrae parte de lo relatado anteriormente, págs. 119–45. ¡Y sobre Tusquets, págs. 221–73!

Después de tanto tiempo y de tanto dolor, de tanta información antigua que se desvela, de persecuciones y muerte, ¿qué dice la reciente Ley de Memoria Democrática sobre la Masonería?

Ley Memoria - pg 16

El Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo estuvo en funcionamiento hasta que fue suprimido por la ley 154/1963 de 2 de diciembre, en el contexto de la creación del Tribunal de Orden Público como la nueva herramienta jurisdiccional que combatiría la oposición social, política y sindical. La Comisión Liquidadora que se encargó de rematar jurídicamente sus tareas se mantuvo en funcionamiento hasta 1971.

El núcleo básico de la documentación generada por el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo lo conforman los más de 64.000 expedientes judiciales que tramitó durante sus 23 años de existencia, y que se encuentran en el Centro Documental de la Memoria Histórica, en Salamanca.

La Masonería Española comparte el deseo de que toda una época de la historia de España no sea borrada. Recordar es esencial para que nunca se repita, pero también se debe resarcir, desagraviar, devolver la dignidad y reeducar desvelando la verdad. Se llama hacer justicia.

Esperamos que gracias a esta Ley se pueda ir diluyendo el "franquismo sociológico" para seguir avanzando como sociedad libre, tolerante e igualitaria.