29 de Julio de 2020

Asamblea General de la GLSE 2020

 
El covid-19 no ha interrumpido ni por un instante el trabajo masónico de la Gran Logia Simbólica Española, aunque es cierto que lo ha hecho más difícil y que ha sido necesario innovar y adaptarse a la situación en muchas cosas. La última prueba de ello ha sido la celebración, casi contra viento y marea, de la Gran Asamblea General Anual de 2020, el máximo órgano de representación de todos quienes integran la Gran Logia.
Estaba previsto que el gran encuentro anual de los hermanos y hermanas de la GLSE se celebrase en Santa Cruz de Tenerife. Los peligros del virus lo han hecho imposible y así la Asamblea tuvo lugar en Barcelona, en la sede central de la Gran Logia, en la calle de Vallès. Y, obligada por las circunstancias, la dirección de la GLSE organizó un encuentro “mixto”. En el gran Templo Roger Leveder se congregaron la presidencia de la Asamblea (que correspondió al hermano Joan-Francesc Pont), los grandes oficiales y el Gran Maestre con algunos miembros del Gran Consejo: no más de una decena de personas, todas ataviadas con mandiles, collares… y mascarilla y guantes; y todas guardando la distancia física y las demás medidas de seguridad que imponen las normas sanitarias. En una sala contigua, bajo las mismas precauciones y con grandes pantallas de televisión, se hallaban varios Grandes Consejeros y algunos hermanos y hermanas más.
El resto de los asistentes, diputados o no por sus respectivas Logias en la Asamblea, participaron en ella telemáticamente, gracias a las plataformas de comunicación ‘online’ que la Gran Logia viene usando con toda eficacia desde que, en marzo pasado, arreció la pandemia del covid-19 y se suspendieron las Tenidas presenciales. Es la primera vez que una Gran Asamblea Anual ordinaria se celebra ‘online’ pero, como dijo el Gran Maestre, Xavier Molina, “es una tecnología que ha llegado para quedarse”.
En cinco horas de trabajo ininterrumpido se aprobó el acta revisada de la Asamblea anterior y se solventaron algunos desajustes entre ese documento y los Reglamentos Generales de la GLSE.
Se aprobaron también, por amplísima mayoría, las cuentas del ejercicio anterior y los presupuestos para el próximo.
Se constató el crecimiento de la GLSE, que pasa ya bastante de los 800 hermanos y hermanas activos, organizados en 50 Logias.
Se relató el intenso trabajo de relaciones fraternales con otras organizaciones masónicas de Europa y del resto del mundo.
Se presentó el "Libro del Compañero", que a partir de ahora recibirán todos los hermanos y hermanas que alcancen el segundo grado de la Masonería.
Se anunció la inminente entrada en servicio de una nueva página web de la GLSE, mucho mayor y más moderna que la actual.
Se notificó el juramento –formalizado en el Gran Consejo de la víspera– de un nuevo Gran Consejero por Andalucía, el hermano José Carlos C.
Se anunció la aprobación de dos Logias más, la Dos de Mayo (Las Rozas, Madrid) y Mitra, en Murcia, y de un nuevo Triángulo, el Hierosolyma, en Sigüenza (Guadalajara).
Y por último, el Gran Maestre leyó el decreto por el que se convocan elecciones al puesto que él ocupa; elecciones cuyo mecanismo comenzará a funcionar en otoño y que concluirán con la toma de posesión del nuevo máximo responsable de la GLSE, en la Asamblea General de 2021.
Fue, pues, una Asamblea muy intensa y llena de trabajo. Y volvió a quedar claro que el covid-19 ni ha detenido ni va a detener en ningún caso el progreso de la Gran Logia, que ha demostrado, una vez más, que se crece ante las dificultades.