3 de Julio de 2022

Celebración del Solticio de Verano en el Distrito Centro

Una nutrida representación de hermanos de las Logias del Distrito Centro de la GLSE, celebró conjuntamente el Solsticio de verano en el templo de Belianes.

Esta triangulación-espiral-meditación realizada entre todos, es un gigantesco campo de fuerza de amor, luz y fraternidad, que dirigimos hacia nuestra evolución espiritual y hacia la de nuestra Institución, en el auspicioso y poderoso momento astronómico del solsticio de verano.

En este soplo álgido del sol, exploramos la conexión profunda de la luz y la conciencia del sentido de la hermandad masónica, compartiendo el numen y la comprensión unos con otros.

El solsticio de verano es la celebración de la luz, es el símbolo del despertar la ascensión del sol y el triunfo final de la luz sobre la oscuridad. Y es la oportunidad para reflexionar, también, sobre la urgencia de aprovechar al máximo la luz, ya que es efímera.

El solsticio de verano trata de la naturaleza, pero también de nuestra relación con nosotros mismos, y la consecuente introspección interior. Es un momento importante para celebrar nuestros ciclos de crecimiento y cambio.

 

En un momento de la ceremonia se vierte en un recipiente un pergamino con el nombre de todos los asistentes. Se prende para que el fuego incinere todo aquello que deseamos dejar atrás.

 

Hubo importantes e imprevistas visitas de hermanos, proccedentes desde Portugal hasta el Este europeo, además de la presencia del Gran canciller de Asuntos Exteriores, Brenno ambrosini y del Serenísimo Gran Maestre, Xavi Molina, que dirigió unas palabras -entre columnas- a los asistentes.

Tras la ceremonia de esta Tenida Magna se celebró un ágape, importante, como la celebración conjunta de las Logias del Distrito Centro, tras una pandemia que nos desconectó y que se ha llevado a muchos de nuestros queridos hermanos y hermanas, familiares y personas queridas.