8 de Junio de 2019

La GLSE celebró su Asamblea General de 2019

El gran Templo Roger Leveder, en la sede central de la Gran Logia Simbólica Española en Barcelona, se quedó pequeño el viernes 7 y el sábado 8 para acoger a los más de 160 hermanos y hermanas que acudieron desde toda España para la Asamblea General de 2019. Hubo que poner filas de sillas suplementarias y habilitar el contiguo salón de Pasos Perdidos para hacer sitio a todos.

La Asamblea, primera que se celebraba en el mandato del Gran Maestre Xavier Molina, estrenaba formato (dos días en vez de uno) y tenía un Orden del Día muy apretado. El Gran Consejo Simbólico, que se reunió antes de la apertura formal de la Asamblea, aprobó la creación de una nueva Logia, Atanor, nº 89, que trabajará en A Coruña, con lo que ya serán tres las Logias de la GLSE en Galicia y las creadas durante este año llegan a seis en todo el país. Fue una de las decisiones que tomó el Gran Consejo.

La Asamblea General, que presidió el Venerable Maestro de la Logia Iod del Maresme, Josep Ramón de Gracia, dio su aprobación a los informes de la Gran Maestre Adjunta (comunicación y colaboración entre las Logias), de la Gran Canciller (presencia en foros internacionales), del Gran Hospitalario (impulso de una nueva estructura solidaria), del Gran Tesorero (más ingresos que gastos) y del Gran Orador: claro crecimiento neto de la Gran Logia Simbólica Española, en seis Talleres más y en casi un centenar de hermanos.

Primera novedad: se presentó el Libro de Formación del Primer Grado, que fue explicado con imágenes por el Primer Vigilante, Borja Celarain. Segunda: presentación de los trabajos y proyectos sobre Memoria Histórica, uno de los asuntos primordiales para el equipo del Gran Maestre, en el cual destaca el trabajo de la Logia Altuna nº 52, de San Sebastián.

Se votó una nueva y amplia reforma de los Reglamentos Generales de la GLSE, que atañe a 44 artículos. Unos salieron adelante sin grandes dificultades, la gran mayoría, y otros quedaron pospuestos para un ulterior debate. Tampoco hubo problemas en la elección de los nuevos miembros de la Alta Cámara de Justicia ni en los de la Comisión de Solidaridad, alma del proyecto del Hospitalario. Se informó del trabajo (ímprobo) del Equipo de Comunicación de la GLSE, que se ocupa de las redes sociales, de la comunicación interna y de la NewsLetter de la Gran Logia; equipo que, en ese mismo momento, cuando el Gran Maestre les trasmitió la más calurosa de sus felicitaciones, no estaba al completo en el Templo… porque varios de ellos estaban trabajando en la planta sótano de la sede central de la GLSE. ¿Y en qué estaban trabajando?

Pues en uno de los asuntos más hermosos, y sin duda el más emotivo, de cuantos se produjeron en esta Asamblea General. Tras el discurso del Gran Maestre, y después de la solemne entrada de las Delegaciones visitantes, cuyos máximos responsables se sentaron en Oriente, llegó el esperadísimo momento de las medallas.

Por primera vez, la Gran Logia Simbólica Española, representada por su Gran Maestre, otorgó su Medalla de Plata a los hermanos y hermanas que llevan más de 30 años trabajando por la Francmasonería, la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad en sus respectivas Logias. Y entregó la Medalla de Bronce a quienes ya han cumplido los veinte años. Uno tras otro, los veteranos y veteranas fueron introducidos en el Templo y recibieron la Medalla, el diploma y un apretado abrazo del Gran Maestre. Pocos lograron contener las lágrimas, y esto se refiere a quienes recibían el galardón… y a quienes, más jóvenes, contemplaban la emocionante escena.

Porque por allí iban pasando, uno a uno, los maestros y maestras de todos, el ejemplo de todos, el sostén de todos, año tras año, sin cansarse nunca, sin desfallecer y sin tirar la toalla, a pesar del esfuerzo y de, a veces, tantos vientos en contra. Y recibían al fin el reconocimiento de la Gran Logia… que no era sino un estímulo para seguir trabajando más y más. Como han hecho siempre y como han enseñado a hacer a tantos.

Eso era lo que estaban haciendo, en el piso de abajo, los del Equipo de Comunicación: estrenar cámaras, micrófonos y focos, y entrevistar a algunos de los más significados maestros veteranos para elaborar un vídeo que verá la luz dentro de muy poco. Y que servirá para lo mismo que ha servido la Asamblea General: estimular y reforzar la unidad, la igualdad y la fraternidad de los masones y masonas de la GLSE, y de toda la Masonería liberal, igualitaria y adogmática de España.