14 de Marzo de 2021

La GLSE participa el 8 de marzo en los actos del Ateneo de Madrid

La Gran Logia Simbólica Española estuvo representada por la Qª.·.Hª.·. Lola Moreno Burgos en el acto que, con motivo del día Internacional de la mujer, organizó Ágora (Agrupación para el Diálogo) en el Ateneo de Madrid.

Consagración del primer Templo Masónico de mujeres en Inglaterra. Westminster, septiembre de 1933. Fotografía: FPG / Getty Images

Moderó las ponencias de la Qª.·.Hª.·. Olga Algarabel de la Gran Logia Femenina de España: “La Masonería Taller de Construcción de Mujeres”; de la Qª.·.Hª.·. Mercedes Peces del Gran Oriente Ibérico: “¿Por qué soy masona?”; y de la historiadora de la Masonería Femenina Yolanda Alba: “Masonería y Feminismo”. Por último, la  Qª.·.Hª.·. Lola Moreno, disertó sobre: ”La aportación de la Masonería Femenina a la sociedad”, antes de dar paso a las preguntas de los asistentes.

La Qª.·.Hª.·. Lola Moreno indicó que la Masonería puede aportar soluciones a los problemas que las mujeres siguen encontrando en el S.XXI. “La ética masónica basada en el respeto al individuo, la solidaridad, la tolerancia y la fraternidad son fundamentales para el desarrollo del ser humano en general”; podemos contribur a la creación de una sociedad más justa, más perfecta, más humanitaria y más libre, como mujeres, a través de la educación.

“Las mujeres masonas tenemos esa gran responsabilidad al contribuir con nuestra filosofía y nuestros principios a esa educación humanista y tolerante con nuestros hijos para que sean personas que formen parte de una nueva sociedad donde, por fin, la igualdad de género no sea una lucha por conseguir, sino una meta alcanzada”.

Los años previos a 1851, Rob Morris escribió los títulos de la Orden de la Estrella del Este (OES), momento crucial para los derechos de las mujeres al coincidir con Elizabeth Cady Stanton, quien organizó la primera convención de derechos de la mujer en julio de 1848.

Por su parte, la Qª.·.Hª.·. Olga Algarabel (GLFE), hizo hincapié en que el fin de la Masonería es la transformación de los seres humanos, a través de una serie de herramientas como el simbolismo, el rito, el discurso conceptual y la socialización con el resto de hermanos, porque la Masonería es, sobre todo, Fraternidad. El trabajo en Masonería es “aprender a construirnos a nosotras mismas, lealmente, profundamente, genuinamente para, de esta forma, cambiar el mundo sin necesidad de grandes efectos o de gritos, que no son necesarios. Con ese trabajo, ya hacemos mucho por cambiar el mundo. No obstante, la construcción personal no es el final del camino. El final de camino es trasladarlo todo a la sociedad”.

En su intervención, Yolanda Alba, explicó, como en su libro “Masonas. Historia de las Mujeres en la Francmasonería”, la interrelación entre Feminismo, Ilustración y Librepensamiento. Una relación constantemente silenciada desde el estamento académico durante mucho tiempo.

“Desde los orígenes de la Institución Iniciática, las mujeres formaron parte de ella. Desde la denominada Masonería operativa en el S. XIII al nacimiento de la Francmasonería especulativa en 1717, ellas estuvieron presentes”.

Es larga la lista de audaces mujeres masonas que defendieron con convicción y coraje el librepensamiento, la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, trabajando con fuerza por un mundo mejor.

La Qª.·.Hª.·. Mercedes Peces (GOI), compartió razones y sentimientos por los que se hizo masona: construir un mundo mejor. Por no ser la única razón, esbozó el dibujo de ese misterio íntimo, personal e intransferible por la que ingresó en la Masonería.

Un día descubrió que las mujeres también podían ser masonas. “Difícil pero gratificante”, así ha sido el camino desde que en el año 2007 se integró en la Institución; “se precisa valentía para profundizar y conocerse, la Masonería te ofrece unas herramientas que no te impone”. Así pueden alcanzarse los conocimientos con mayúsculas. Y, sobre todo, “para rectificar, para cuestionarse todo y volver a aprender si fuera necesario, con la mente abierta, acompañada de otros que siguen el mismo camino, pero cada cual a su ritmo”. La Masonería es vivencial, una experiencia.

Al finalizar, los asistentes pudieron solventar sus dudas preguntando a las ponentes.

Video de las intervenciones en el Ateneo de Madrid