18 de Marzo de 2022

La R.·. L.·. Altuna nº 52 estrena Templo en el O.·. de San Sebastián

La R.·. L.·. Altuna nº 52 ha trasladado su Taller y comenzado a trabajar en un nuevo punto geométrico, sólo conocido por los hijos de la viuda, gracias a la colaboración con otra Obediencia, el buen hacer de los QQHH y la Fraternidad, que esperemos reconquiste la unidad extraviada.

La R.·. L.·. Altuna nº 52, se constituyó en 2001, en el Oriente de Donostia – San Sebastián, como heredera de la tradición de otra logia anterior de ese mismo nombre, la también donostiarra R.·. Logia Altuna nº 15. Esta Logia realizó sus trabajos entre 1932 y 1936, fecha en que fue cerrada por las tropas nacionales, insurrectas a la legalidad republicana. Comparten el mismo anagrama, diseñado en la época republicana.

 A esta Logia pertenecieron personajes insignes de la sociedad donostiarra de la época y, al parecer, había inspirado su nombre en la persona de Manuel Ignacio de Altuna y Portu (1722-1762), insigne ilustrado nacido en el azcoitiarra palacio de Portu, cofundador de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País así como de la Compañía Guipuzcoana de Caracas, y amigo de Rousseau.

En la Resp.·. Logia Altuna nº 52 se reúnen hombres y mujeres de toda Gipuzkoa que comparten momentos de reflexión humanista y filosófica. Cada uno aporta sus propias luces, haciendo del trabajo masónico el crisol fraterno desde donde construirse como seres humanos. De esta forma, pretenden contribuir a la edificación de una sociedad mejor. Profesores, médicos, albañiles, jubilados, pequeños empresarios y autónomos… En definitiva, gentes de cualquier oficio y edad y de múltiples orígenes socio-culturales decoran las Columnas de nuestra Logia, haciendo de ella un lugar de confluencia de lo cercano y de lo universal.

Uno de los hitos de la R.·. L.·. Logia Altuna nº 52 fue la donación a la ciudad de Donostia-San Sebastián de esta escultura, realizada por el escultor madrileño José Miguel Utande, que se titula «Memoria de una Luz».

Se inauguró el 30 de junio de 2018 “En memoria de todos los masones represaliados durante la dictadura franquista, y especialmente dedicada a los miembros de la Respetable Logia Altuna Nº.15, que trabajó en Donostia-San Sebastián entre 1932 y 1936”.