24 de Abril de 2022

Levanta columnas la R.L. Palmira Luz nº 106 en el O.·. de Valencia

EL SGM, Xavier Molina, presidió la ceremonia de encendido de luces de la R.L. Palmira Luz nº 106 en el O.·. de Valencia, acompañado de la Comisión Instaladora y los miembros del Taller, a quienes se sumaron casi medio centenar de HH.·. de la GLSE y otras Obediencias.

El SGM en la puerta del Templo al inicio de la Ceremonia

En su alocución, Xavier Molina incidió en el fortalecimiento de la GLSE:

“En estas tierras, como también lo es en otros horizontes como Madrid, como fue en su momento en Zaragoza, en diferentes provincias de Andalucía y en las Islas Canarias, gracias al trabajo de todos, un trabajo anónimo, que yo creo enforcarse en la búsqueda de la unidad de la Francmasonería liberal española, en nuestro caso se va consiguiendo sin llamar a ninguna puerta, sin llamar a ningún hermano.Lo estamos alcanzando entre todos, por la armonía que reina en nuestra gran orden. Un trabajo constante que nos presta liderar la Masonería liberal en España y que no es porque seamos los mejores: nuestra ambición sólo debe ser trabajar en pro de la Francmasonería universal, no en pro de unas siglas u otras.Lo que importa es la unión y contender la fragmentación de la Masonería liberal española. Lanzar un mensaje positivo al mundo profano, porque es difícil a veces de explicar las diferencias entre unos u otros: debemos evitar los personalismos por liderar, no corresponde o no hace honor a nuestro mandil ni a estos guantes blancos.Creo sinceramente, que nosotros tenemos la oportunidad de liderar esta unión, y es, por lo tanto, nuestra responsabilidad seguir este trabajo con quienes creen y comparten nuestra divisa a adogmática, nuestra divisa de mixticidad, y nuestras divisas de trabajar sin cesar en pro de nuestro perfeccionamiento personal.Aquí no estamos para conseguir absolutamente nada más que nuestra ambición de perfeccionamiento universal y de perfeccionamiento personal: debemos ser y debemos trabajar para ser una luz para el mundo profano.Un Taller como éste levantado en Valencia, como los de Barcelona y Madrid, permite dar apoyo a las logias que tienen menos miembros y permite transmitir un mensaje con más rapidez y transparencia al mundo profano.Sería un sueño tener obediencias de la magnitud y calibre que hay en nuestro entorno Mediterráneo como puede ser en Francia, en Italia, en Portugal. Es un sueño, pero cada vez podemos estar más cerca de él. ¿Algún día llegaremos? Tardaremos. Pero debemos tenerlo como ideal para la Masonería española y no ser una exención en nuestro entorno.Muchas gracias por el esfuerzo del trabajo que habéis hecho durante todo este tiempo”.

 

La Venerable Maestra, Catalina Espinosa, se dirigió a los asistentes nada más recibir el mallete de manos del SGM y escuchar “Alas de colibrí” de Silvio Rodríguez (el himno de la logia), inspirada en el libertador José Martí, hermano (y cuyo padre era valenciano), que dijo en su día: “Las verdades elementales caben en el ala de un colibrí”.

“Quería hablaros del presente, pasado y futuro, esa triada tan presente en el interior.

El pasado, el que fuera nuestro Triángulo, nació de una herida fraternal que a veces se produce en los talleres”.

No deseaban quedar bajo la bóveda celeste trabajando en el Rito Francés; la R.·. L.·. Mediterránea nº 83 en el O.·. de Barcelona les acogió en su seno. Desde ese momento se aplicaron para hacer posible levantar las columnas de esta logia.

El nombre Palmira Luz, proviene de una mujer valenciana, masona, republicana, libertaria: Elena Just, cuyo nombre simbólico era “Palmira”. “Luz” lo añadieron porque así se llamaba la escuela libre que creó en el barrio de Ruzafa.

A partir de ahí, buscaron un sello, para que el que se inspiraron en el escultor noruego Gustav Vigeland y las figuras por él creadas para las puertas del parque Frogner de Oslo. Querían hacer un homenaje al momento que estamos viviendo: el de la mujer, que tiene que ser escuchada por el hombre.

Pronto vinieron más hermanos de otras Logias. La R.·. L.· Lluis vives les ayudó con el local, dándoles un impulso, el sitio donde trabajar.

El presente comienza hoy, su andadura está por escribir:

“Haremos el ganso, que es lo contrario a hacernos los perezosos: los gansos vuelan muy alto, en uve. El que precede dirige, pero es relevado después por los hermanos cuando se fatiga. El que lleva detrás, que vuela al rebufo le sucede. Cuando uno se cae, otro espera a que muera o reemprenda el vuelo.

El futuro está en nuestras manos, en el amor hacia nosotros, hacia los hermanos, el Taller y hacia el templo de la humanidad; junto a otras logias con las que tenemos amistad o estemos cercanos.

Perseguir la utopía, ilusión, sabiduría, fuerza y belleza, sin olvidar a quienes nos precedieron porque nos dejaron un legado. Nuestra misión debe ser dejar el legado mas digno a las generaciones venideras”.