14 de Diciembre de 2020

Liberación 93 se eleva en La Línea de la Concepción

Los hermanos fundadores proceden de Logias próximas de la GLSE y de otras organizaciones masónicas españolas. La semilla masónica en el Campo de Gibraltar es antigua y sólida: hasta la sublevación franquista, La Línea de la Concepción era la población española con más Logias masónicas, en proporción a su población.

Hagamos un poco de memoria, con ayuda de Luis Javier Traverso Vázquez y Michael Jenkyns, entre otros.

En los últimos días de la Segunda República se encontraban activos en la zona un total de diecisiete talleres masónicos, dependientes de las dos obediencias españolas. La sublevación militar supuso la ruptura de todo el proceso y su desaparición en toda la Comarca.

TALLERES MASÓNICOS EN LA LINEA DE LA CONCEPCION (1902-1936):

Cap. Independecia            Obediencia al GOE  1905-?         

Log. Regeneración, 324     Obediencia al GOE 1910-1912

Cap. Regenerador             Obediencia al GOE  1911

Log. Regenerada               Sin reconocer Obediencia 1911

Log. Resurrección, 329/3  Obediencia al GOE 1911-1936

Log. Independencia          Sin reconocer Obediencia 1921

Log. Autonomia, 16          GLE, GLU y GOE 1921-1936

Cap. Firmeza                   Obediencia al GOE  1922 -?

Log. Floridablanca, 14      Obediencia al GOE 1924-1936

Tr/Log. Villacampa, 36     Obediencia al GOE  1926-1936

Log. Fiat-Lux, 41             Obediencia al GLE 1926

Log. Minerva, 42             Obediencia al GLE 1926-1936

Tr. Numancia, 24            Obediencia al GOE  1927

Log. Fiat-Lux, 50             Obediencia al GOE y GLU  1930-1936

Log. Acacia, 68               Obediencia al GLE 1930-1936

Log. Renovación, 72        Obediencia al GLE 1931-1936

Se cometieron muchas atrocidades contra los masones: el primer día de la Guerra Civil fueron ejecutados 200 de la Línea de la Concepción. Franco y sus secuaces, que procedían de diferentes tradiciones e ideologías, estaban convencidos de que la “Hispanidad” y hacer as cosas “a la manera española” implicaba un gobierno centralizado fuerte, catolicismo, actitud política y cultural patriótica. Consideraban al comunismo, anarquismo, socialismo, liberalismo y Masonería como manifestaciones extranjeras de actitudes anti-españolas. Franco fusionó estas tradiciones e ideologías en un solo cuerpo, por decreto, y se colocó al frente del denominado Movimiento Nacional. Eran personas que no tenían ninguna dificultad en creer y hacer creer que los masones recibían órdenes de París o Ginebra.

 

Reunión de la Logia Floridablanca en La Línea de la Concepción en 1928

Cuando en 1936 España se sumerge en la Guerra Civil, Gibraltar observó una estricta neutralidad dictada por la política exterior británica de no intervención en el conflicto español. Pero, particularmente los miembros de la Logia St. John Nº 115 (conocida también como Logia de San Juan y el Fénix de Gibraltar), asumieron el papel de custodio fraterno, salvador de vidas, protegiendo y ayudando por todos los medios posibles a los “Hijos de la Viuda” (Francmasones) de las Logias del Campo de Gibraltar (una de las seis comarcas de la provincia de Cádiz).

Sin embargo, la ayuda que ofrecieron los masones de la roca a sus homólogos españoles se convirtió en una fuente de creciente preocupación para el Gran Maestre de Distrito, el Teniente Coronel Ellis, quien vio las implicaciones políticas contrarias a las directivas de la Gran Logia: "observar las Constituciones de manera muy estricta en lo que respecta a los visitantes y miembros, particularmente en la actualidad". Pero, la Logia San Juan continuó manteniendo un contacto fraterno con los masones españoles exiliados en la Roca.

En 1944, los miembros de la GL descubrieron que la Logia St. John nº 115 se “conducía” en español, privilegio históricamente mantenido desde 1827. Inmediatamente, fue retirado este privilegio por orden del Gran Maestre, quien parece ser, actuó siguiendo el consejo del Gran Maestre del Distrito, ante la interacción masónica con los cuerpos masónicos de españoles no reconocidos. La membresía de la Logia de St. John recurrió a una protesta silenciosa pero digna contra la injusticia percibida a su preciado privilegio. Como un acto de desafío se negó a cumplir con las nuevas instrucciones, y dejó de iniciar a nuevos miembros, de manera que tampoco tuvo que actuar de acuerdo con la directiva. Tampoco confirieron ningún grado a ningún candidato durante los siguientes doce años, los Oficiales y miembros de la Logia se reunían únicamente con el propósito de cumplir con su obligación de abrir y cerrar la Logia durante sus reuniones regulares mensuales. A pesar de una preocupante disminución en la membresía de la Logia, los Hermanos se mantuvieron firmes en sus convicciones y persistieron en su firme posición hasta que el privilegio fue restaurado en 1956 por consejo del entonces Gran Maestre Adjunto de Distrito Anthony Mena, miembro de St. John. Irónicamente, Mena había sido un miembro muy importante de la Gran Logia de España antes de la Guerra Civil; sucedería a Ellis como Gran Maestre de Distrito de Gibraltar cuatro años después.

Logia Aurora Notificación de la Cámara de Comercio con la negativa a la subvención para la Biblioteca

El historiador Antonio Morales en su libro “La masonería en el Campo de Gibraltar” (1902-1940), apostilla todo lo anterior. Gibraltar tuvo un papel destacado en la implantación de la Masonería española como centro difusor, cuya influencia explica el extraordinario desarrollo que alcanzó en el sur de España. Y destaca también su relevancia como lugar de refugio de los masones españoles en épocas de persecuciones.

Entre los documentos incautados en su día a los masones de San Roque, aparecen libros, listas, fotografías, etc. Diego Ruano (”Demóstenes”), vecino de La Línea, se considera como gran impulsor de la Masonería tanto en La Línea como en San Roque. En la descripción de los principios de la Masonería en San Roque, que vinieron a coincidir con los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX, Angel Adrián Ortiz, investigador en el Archivo de Salamanca, declara: “Del Triángulo Villacampa sólo podemos decir que fue fundado por Diego Ruano Blanco, con nombre simbólico “Demóstenes”, Venerable Maestro de la Logia Floridablanca de La Línea”.

Ateniéndonos a datos que obran en el Archivo Histórico Nacional (Sección Guerra Civil) de Salamanca, existía un listado con un total de 796 nombres de vecinos de La Línea. Se ha llegado a afirmar que en 1936 se localizaban en el Campo de Gibraltar el 20 por ciento del total de los masones registrados en España. Tal vez esto justificase la tremenda represión que padeció esta comarca.

Liberación nº 93, es la décima de las Logias de la GLSE en Andalucía, trabajará para recuperar aquel antiguo esplendor en beneficio de todos los habitantes de la hoy gran ciudad, que pasa de los 60.000 habitantes.