7 de Marzo de 2021

Mowgli en la GLSE

La R.·. Logia Manuel Fabra nº 60 en el O.·. de Castellón y la R.·. Logia Lluís Vives nº 37 en el O.·. de Valencia, organizaron en torno a la obra de Guillermo de Miguel Amieva y su libro “La iniciación de Mowgli”, una conferencia en la que el propio autor reveló, a un público entregado, parte de sus secretos.

John Lockwood Kipling, pasó la mayor parte de su carrera en la India británica como director de la Escuela de Artes de Mayo y curador del Museo de Lahore. Realizó las ilustraciones para el libro de su hijo Rudyard.

Mowgli es el corazón y el alma atribulada de “El libro de la selva”, historia de Rudyard Kipling, en la que la superioridad del hombre se expresa con una dureza que sorprenderá a aquellos cuya única imagen que conozcan sea cortesía de Disney.

La noción de un niño creciendo entre bestias no comenzó con Mowgli. De hecho, está profundamente arraigado en la cultura y la mitología antiguas: se decía que Rómulo y Remo fueron criados por lobos, mientras que Zeus fue amamantado por una cabra, que en realidad era su madre adoptiva, Amaltea, en forma animal. Aún así, es Mowgli quien se ha convertido en la encarnación más duradera de esta idea.

Por supuesto, fue Rudyard Kipling quien lo creó. Mowgli apareció en ocho de las 15 historias distribuidas en dos volúmenes de “El libro de la selva” entre 1893 y 1895. En 1912, Edgar Rice Burroughs escribió "Tarzán", una historia que desarrolla ideas similares, pero en la madurez. Mowgli es un niño criado entre lobos, Tarzán un hombre más feliz en compañía de simios, pero cada uno sirve como depósito de nuestras fantasías más obstinadas sobre quiénes podríamos ser debajo de nuestra fachada civilizada.

Mowgli puede representar para nosotros la inocencia y la pureza perdidas, pero para los animales de la historia es un símbolo oscuro de la maldad de los hombres.

Kipling puso en sus relatos casi todo lo que sabía, escuchó o soñó sobre la jungla hindú. Otros lectores han interpretado la obra como alegorías de la política y la sociedad de la época. Las más conocidas son las tres historias que giran en torno a las aventuras de un cachorro de hombre abandonado, Mowgli, que es criado por lobos. Las más famosas de las otras historias son probablemente "Rikki-Tikki-Tavi", sobre una mangosta heroica, y "Toomai of the Elephants", la de un joven auriga de elefantes. Como ocurre con gran parte del trabajo de Kipling, cada una está precedida por un verso y seguido por otro.

“El Libro de la Selva”, debido a su tono moral, llegó a ser utilizado como libro Scout. El uso de este universo fue aprobado por Kipling tras una petición directa de Robert Baden-Powell, fundador del movimiento. Akela, la cabeza de lobo, se ha convertido en una figura de alto nivel en el movimiento, y el nombre lo adopta tradicionalmente el líder de cada manada Cub Scout.

 

En cuanto a la obra del QH De Miguel, dispone en paralelo la propia iniciación del autor, quien nos introduce en el universo esotérico de la masonería, desvelando las claves que nos permiten descubrir las analogías existentes entre la iniciación masónica y la que Rudyard Kipling, como gran arquitecto del “Libro de la selva”, hace experimentar a Mowgli.

A través de un cuidado y fundado proceso discursivo, prueba la imposibilidad de que el Libro pudiera explicarse sin la experiencia masónica vivida por Kipling. El ensayo desenmascara la logia encubierta que Kipling escondió en el relato. Akela, como venerable maestro de la manada de Seooanne, y Bagheera y Baloo, como maestros vigilantes, son los encargados de transmitir al pequeño Mowgli el poso de la tradición de los Pueblos libres de la Selva. En la lectura subyace, por tanto, el valor de la tradición y el ritual como instrumentos para la supervivencia de la civilización.

Guillermo de Miguel Amieva es natural de Zaragoza, aunque su origen materno es asturiano y el paterno palentino. En la actualidad ejercita la abogacía en Palencia. Ha desarrollado una intensa vida literaria y periodística. Colaboró en los semanarios Carrión, Palencia 7 y Los Vocceos; podemos encontrarlo habitualmente en El Norte de Castilla. Cultiva todos los géneros literarios, incluída la poesía. Es autor del ensayo sobre el mundo jurídico “El alma de la defensa" y de los ensayos masónicos “La Iniciación de Mowgl”i, “Viaje masónico a bordo del Nautilus", “En torno al mandil” y” Déjame que te cuente”, así como de la novela negra “El plano de obra”.