25 de Enero de 2021

Objetivos y Metas de desarrollo Sostenible (ODS)

Con el fin de contribuir al debate y procurar conocimiento para alcanzar una sociedad más justa y próspera, la R.·.L.·. Acacia nº 85 de Barcelona está impulsando, desde hace varios meses, con el título de “Diálogos Sociales”, una serie de conferencias sobre el reto de los ODS.

 Cuenta con el apoyo del Círculo de Solidaridad Masónica y del Distrito de Catalunya I Balears de la Gran Logia Simbólica Española.

Se asientan estos diálogos sociales, en la coincidencia de los valores que mueven a perseguir los objetivos de la Agenda con los valores masónicos, que es absoluta, y anima a desarrollar una nueva forma de Masonería cuyo principal motor es la praxis.

El domingo 24 de enero, intervinieron Mª Ángeles Siemens y Mariano Beltrán:

Ponencia sobre el Objetivo 10: Reducción de la desigualdad: “Entre la ética, la política y la democracia”, Mª Ángeles Siemens

Ponencia sobre el Objetivo 5: Igualdad de género: “Feminismo, disidencia sexual y poder”, Mariano Beltrán

Ponencia sobre el Objetivo 5: Igualdad de género

Si nos fijamos en la norma habremos de conocer quién la dicta. Los cuerpos son importantes, de ahí la importancia de la norma y de la disidencia de la norma cuando proviene de creencias, puntos de vista conservadores o patriarcales, sostenidos desde la filosofía, la medicina, el derecho y religiones, en cuanto se constituyen en DOGMAS: los sexos son solo dos, femenino y masculino; las relaciones sexuales tienen el fin de la procreación; y la familia es la unidad natural.

¿Quién dicta la norma sobre los cuerpos y las identidades?

El sujeto de hegemonía: el andro, que es amo, varón y adulto, condición de hegemonía por naturaleza, una dicotomía incuestionable de orden natural. El orden natural es significativo porque discrimina, jerarquiza las diferencias y habitúa las jerarquías. Lo natural es la excusa para seguir ejerciendo control sobre los cuerpos y es un argumento de autoridad.

¿Podemos abolir la naturalización de las jerarquías? Sí, siendo disidentes de lo natural, porque no existen cerebros masculinos o femeninos; las estructuras de género modifican la función y la estructura biológica: por este motivo es de vital importancia la inclusión.

Estamos actualmente en pleno debate entre los “feminismos”; una causa, entre otras, es la identidad travesti y trans, reto epistémico de la identidad; lo es también, el desafío a las dicotomías por los cuerpos intersexuales; porque hay sectores que desean reconocer que el trabajo sexual es trabajo; porque la gestación por sustitución repiensa roles, género y funciones corporales.

Parece ser, que el mayor reto epistémico es el de la identidad travesti y trans. Porque entre sexo y género difícilmente podemos saber cuándo se entra en uno y se sale del otro.

¿Qué es el sexo? ¿Qué es el género? ¿Quién lo decide? ¿Qué es lo natural?

La autodeterminación en el sistema sexo-género impide a la mujer cisgénero demostrar que es una mujer. Ha comenzado a valorarse el giro epistémico a las identidades sobre las características definitorias de identidad en los cuerpos, a pesar de que el “sujeto de hegemonía” y el poder de las jerarquías siguen apellidando, por ejemplo a una mujer “trans” o a una mujer “negra”.

Las identidades están frente al espejo: el reflejo no muestra qué es ser hombre o mujer y deja a muchas personas fuera. ¿Existe el género neutro?

El pánico moral y las dicotomías: frente a las discusiones académicas, comités de bioética, quirófanos, etc., está la persona y su cuerpo. La afirmación de que existen solo dos sexos está chocando con la realidad social. Existen más choques: el trabajo de las prostitutas. Corrientes feministas son abolicionistas, mientras que hay otra visión pro derechos que cada día se extiende más. Colisiona el proteccionismo con el punitivismo.

Pero el trabajo sexual está feminizado, precarizado y muchas veces a merced de las mafias. Amnistía internacional ha alzado su voz en cuanto a la explotación, la coacción y condiciones de muchas de estas personas. Porque son PERSONAS, no lo olvidemos.

Nueva Zelanda despenalizó el trabajo sexual hace diez años. Frente al modelo sueco ha sido un éxito: derechos legales, sanitarios, más protección… La comisión de Derechos Humanos de Nueva Zelanda considera que todas las personas, sin importar el tipo de labor que realizan, no deben ser víctimas de acoso en sus centros de trabajo.

Queda un tercer tema en la agenda de la confrontación: la gestación por sustitución. Habría que repensar los roles, el género y las funciones corporales.

La gestación por sustitución consiste en que una persona con capacidad para gestar, lo hace dándo a luz al hijo de una pareja o persona que no puede concebir o gestar por sí misma. El 80% de los casos son parejas de cisheterosexuales en las que ella no puede gestar. Como existen regulaciones distintas, las repercusiones también lo son. ¿Autonomía? ¿Explotación?

Surgen reservas acerca del instinto maternal, carente de sustento científico, y que no deriva inherentemente del ser mujer: hay mujeres son capaces de entregar libre y racionalmente a un bebe que han engendrado.

Hay lugares en los que las mujeres gestan por dinero empujadas por mafias contra las que habría que combatir, pero no con paternalismo y victimización, porque opacan el análisis: existen otras formas de relación, de cuerpos y de vidas.

Distorsiones y malinterpretaciones frente a un Feminismo nuevo y disidencia sexual:

Mariano Beltrán apoyó su conferencia en autoras y autores de trascendencia:

Judith Butler – “Cuerpos que Importan”.

Diana Maffía – “Sexualidades Migrantes”.

Aristóteles – Del Andrós al Sujeto de Hegemonía.

Sterling y R Cahrter – Disidencia de lo natural.

M. Lagarde y E. Grosz – Sexo vs Género.

Cabral – El pánico moral y las dicotomías.

E. Lamm, C. Álvarez, M.E. Olavarría y R. Parisi – Algunos apuntes sobre roles y funciones de cuidado.

E.L. Fuchs, A.B. Berenson, S. Karandikar, L.B. Carter, M. Kaloga, V. Jadva, C. Murray, E. Lycett, F. MacCallum, S. Golombock, M. Taebi, N.Alavi y S. Ahmadi – La autonomía vs la heteronomía.

Mariano Beltrán es Psicólogo e investigador doctorando en psicología. Está diplomado en Perspectiva de Género y Bioética Aplicada por la Universidad Champagnat. Dos veces portavoz de Derechos para el Organismo Internacional de Juventud Hispanoamericana, colabora con distintos medios de comunicación como escritor. Por su compromiso como activista en pro de los Derechos Humanos, ha recibido en 2020 el Premio Cristina Esparza Martín. Pertenece a la R.·. L.·. Mitra nº 91 de la Gran Logia Simbólica Española

 

Ponencia sobre el Objetivo 10: Reducción de la desigualdad

 

Por primera vez los planes a largo plazo de la ONU se dirigen tanto a países en vías de desarrollo como a los países desarrollados.

¿Por qué?

Porque las nuevas realidades globales abarcan a todos los países: el cambio climático; la sostenibilidad, las energías renovables, etc.

Por la importancia del sector privado (grandes grupos mediáticos, tecnológicos, framaceúticos, …).

Por ser imprescindibles los movimientos sociales: la Sociedad Civil.

Pero, ¿son comunes los valores éticos de naciones, corporaciones y los ciudadanos?

NO HAY CONSENSO. Aparecen diferentes interpretaciones y asímetrías en los países asiáticos, también se han manifestado fenómenos paralelos: populismos, una pandemia, ... Los principios éticos globales están por consensuar. Se trata, en el fondo, de lo que Max Weber llamaba el “politeísmo de los valores”, y que caracteriza la existencia del hombre moderno.

La crisis de valores procura al populismo la retórica que describe todas las oposiciones entre el blanco y el negro de manera simplista, describiendo los problemas como caricaturas, mientras hace creer que la política ha de remediar inmediatamente todas las desesperanzas.

Una política en la que han entrado lobbys y grandes corporaciones. En países donde está instaurado el estado de bienestar, podría llevar al capitalismo al caos, en el supuesto de que la pequeña parte que disfruta de ese estado de bienestar, decidiera compartirlo: no llega para todos.

La democracia se ha deteriorado desde la destrucción de las Torres Gemelas (en pos de la seguridad se han acortado derechos).

En 2019 había en el mundo solo 20 países con plena democracia; 55 con democracia imperfecta; 38 híbridos entre democracia imperfecta y autoritarismo; y 52 regímenes autoritarios.

En la política y la ética se impone la búsqueda del deber ser, en lugar de lo que es o existe. Tradicionalmente lo vemos desde la perspectiva de las personas que ostentan el poder, los gobernantes, desde la óptica de la ética que debe guiar las acciones del que tiene el poder. Mientras estas relaciones de poder no se estudien desde el punto de vista de los que se someten al poder, los gobernados o la Sociedad Civil, no podremos comenzar a consensuar valores ni a la reelaboración del concepto de humanidad.

En democracia el análisis de la ética y la política debe realizarse de forma más integradora para entender la legitimidad del poder ejercido.

Mª Ángeles Siemens es Licenciada en Derecho y experta en Derechos Humanos por la Universidad Complutense de Madrid. Ha desempeñado el cargo de CEO del Comité Español de ACNUR entre 1997 y 2017. Pertenece a la R.·. L.·. Fraternidad la Puerta del Sol nº 1998 de la Orden Masónica Mixta Internacional EL Derecho Humano.