25 de Enero de 2020

Primera Tenida nacional de COMPAÑEROS

El sábado 25 de enero se celebró en Barcelona un encuentro largamente preparado que puede calificarse de histórico: es la primera vez que la Gran Logia Simbólica Española convoca una Tenida masónica (en realidad fueron dos) dedicada completamente al Segundo Grado de la Masonería.

Acudieron más de cien hermanos y hermanas de todos los rincones del territorio español, algunos muy lejanos, todos con el mandil blanco y la baveta hacia abajo. En la sesión de la mañana, todos tuvieron la alegría de trabajar en un cuádruple "aumento de salario" (paso del Grado de Aprendiz al de Compañero) que se celebró en rito Francés. Por la tarde ocurrió lo mismo: un multitudinario aumento de salario, pero en el hermoso rito de Menfis-Mizraïm, que la GLSE incorporó hace muy pocos meses. Los cinco Aprendices que ese día accedieron al Segundo grado de la Masonería no lo olvidarán, con toda probabilidad, en su vida.

En ambas Tenidas estuvo presente el Gran Maestre de la GLSE, Xavier Molina (en la imagen, en el centro, con collar amarillo), verdadero impulsor del acto, acompañado de varios Grandes Consejeros del equipo de gobierno de la Gran Logia.

Fue una deslumbrante jornada de trabajo masónico y sobre todo de encuentro fraternal entre "viajeros" de muchos lugares muy lejanos, y lo fue por muchos motivo; pero quedará en la memoria de todos los asistentes la frase del hermano Eduard, presidente del Distrito Catalano-Balear de la GLSE: "Los Compañeros francmasones son los embajadores de la inteligencia colectiva de la Masonería". Esa frase la hizo suya el Gran Maestre: en el siglo XXI, los compañeros son los auténticos embajadores de los principios e ideales de la Masonería: más que nunca, Libertad, Igualdad y Fraternidad.

El éxito de la jornada terminó con una frase que todos los compañeros compartieron antes de asir su cayado y proseguir su largo viaje iniciático: ¡EL AÑO QUE VIENE, EN MADRID!