24 de Noviembre de 2022

R.·. L.·. Ceres N.º 107 en el O.·. de Talavera nuevo Taller de la GLSE

El Gran Consejo Simbólico de la GLSE aprobó el sábado 19 de noviembre conceder Carta Patente a la R.·.L.·. Ceres, que portará el número 107 y se constituirá en el Oriente de Talavera de la Reina.

La ilustre ciudad de Talavera de la Reina, se encuentra situada en el emplazamiento de los ríos Alberche y Tajo. Sus primeros orígenes se remontan, posiblemente, a un poblado o asentamiento denominado “Aibura”, en la época prerromana (que no ha sido hallado, por lo que permanece sin aclarar completamente). Sin embargo, han aparecido numerosos restos arqueológicos, como verracos vettones en su término municipal, lo que puede certificar los asentamientos por la zona.

En época romana, obtiene el rango de Ciudad -“Caesarobriga”-, villa agrícola y cerealística cuya patrona es la Diosa Ceres, situada en un templo en las  afueras, en lo que hoy se conoce como “Basílica del Prado”. En los meses de marzo o abril, al inicio de la primavera, los romanos realizaban una romería y entregaban ofrendas en el templo a su diosa protectora para pedirle beneficios de las cosechas y del ganado.

La trayectoria de la R.·.L.·. Ceres comienza en septiembre del año 2019; surge la idea de la necesidad de tener una Logia en Talavera de la Reina, sembradas las semillas por un Maestro en sueños. No existe buena comunicación en transporte público entre esta ciudad y Madrid para poder asistir regularmente a las Tenidas, así que como decía Esquilo de Eleusis (525 AC-456 AC): “La fuerza de la necesidad es irresistible” y con la ayuda de varios H.·.H.·. de otras Logias y M.·.M.·. en sueños, la idea de constituir una Logia justa y perfecta se desarrolló en tiempo y forma, hasta reunir el número necesario de M.·.M.·. fundadores para solicitar su integración en la Gran Logia Simbólica Española.

La Masonería en Talavera de la Reina

 Ha sido constante desde la llegada de trabajadores franceses durante el funcionamiento de la Real Fábrica de Sedas, Oro y Plata.

Según parece, la primera Logia documentada se creó hacia 1751; su nombre era “Corazón”, allí se encontraba lo más granado de la sociedad talaverana (hombres y mujeres).

En el siglo XIX existieron hasta cinco logias masónicas, con los nombres “Évora” del Gran Oriente Español o “Santa Josefina” de los Hermanos Reunidos del Gran Oriente de Francia.