SIMBOLISMO Y RITUALIDAD

El lenguaje que utiliza la masonería es simbólico. Los ritos y símbolos han sido utilizados por el ser humano desde la prehistoria y seguimos utilizándolos hoy en día, por su capacidad para albergar gran cantidad de significados, evocaciones, imágenes y reflexiones diversas, que en muchos casos trascienden el pensamiento puramente discursivo. Esa opción supone el abandono intencionado de escenarios incontestables, de verdades absolutas, para dar juego a la interpretación sugerente y creativa de cada observador.

En nuestro caso, los símbolos que más utilizamos son los de las herramientas propias de la construcción: la escuadra, el compás, el nivel, el mazo, el cincel, la regla, la plomada… También empleamos otros símbolos más universales como el del sol, la luna, la luz, los puntos cardinales, el amplio mundo de la geometría… Todos esos símbolos dicen mucho más de lo que sugiere su sola forma o su función. Y todos ellos pueden servir de herramientas para la averiguación de realidades físicas, filosóficas o éticas.

En este método simbólico, el debate de ideas, tanto masónicas como filosóficas y humanistas, (dejando de lado cualquier postura política o religiosa partidista) juega un papel crucial en relación al método masónico, al aprendizaje de uno mismo y del otro en su diferencia. Esta dinámica, al igual que hacía Sócrates con su mayéutica, permite cultivar una actitud abierta, tolerante e independiente, para después poder colaborar en la edificación de una Humanidad mejor.


Las Herramientas constructivas y la propia naturaleza son símbolos que a través de su libre interpretación nos ayudan a formarnos en un pensamiento crítico.

Nuestro Rito permite que lo hagamos en un tiempo y espacio masónico de forma que facilita la tolerancia y el respeto con el mismo proceder de antes y dirigiéndonos al porvenir.